
El Espacio
Apotheca
Una botica para el destilado
En una casona porfiriana de la colonia Juárez, un arquitecto y un fotógrafo decidieron que el mezcal merecía su propia capilla. No una cantina, no un bar: una mezcalería que huele a tierra mojada, sabe a agave y te transporta a las sierras de Oaxaca sin salir de la Ciudad de México.
El nombre lo dice todo, si uno sabe escuchar. Apotheca, del latín y antes del griego, significa tienda, botica. Un lugar donde se guardan y dispensan sustancias valiosas.
Apotheca abre sus puertas de miércoles a domingo, de 5 de la tarde a medianoche. Esas horas no son casuales: el lugar cobra vida cuando la ciudad empieza a soltar el peso del día, cuando uno está listo para escuchar algo nuevo.

Los fundadores
Francisco Franco & Pablo Astorga
Francisco Franco
Arquitecto. Diseñó el espacio de Apotheca con una pregunta en mente: ¿Cómo hacer que alguien se sienta en Oaxaca sin salir de la Ciudad de México?
Su respuesta está en el terruño — esa combinación de suelo, clima, biodiversidad y técnica que hace única a una bebida — traducido al lenguaje del espacio. Muros de tierra natural, barra de madera, acero, cobre. Cada elemento habla.
Pablo Astorga
Fotógrafo. Junto a Francisco, no llegaron a Oaxaca a imponer una visión, sino a escuchar. A viajar, convivir con maestros mezcaleros y sus familias.
El resultado es Editor de Mezcal: una selección de destilados artesanales que son, cada uno, un retrato fiel de su lugar de origen. El ojo del fotógrafo aplicado al arte del mezcal.
El Diseño
El espacio
como argumento
Casa Versalles — un inmueble ecléctico que sobrevivió al Porfiriato, a la Revolución y a décadas de olvido — alberga un espacio diseñado para evocar el terruño oaxaqueño.
Muros revestidos de tierra natural con paste
Barra forjada en madera — evoca tinas de fermentación
Acero que recuerda las herramientas del palenque
Iluminación cálida de cobre — remite al alambique
Doble altura con cornisas ornamentales originales





La Mezcalier
Karen
“Karen tiene el don de hacer que cada visita se sienta como un descubrimiento personal, cómodo y sin pretensiones.”
Con sinceridad y una alegría genuina, Karen te acompaña a través de 10 tipos de agave — cada uno con su propio carácter, su propia tierra, su propia voz. En sus manos, una cata se convierte en un viaje que no requiere maleta.
Reservar una CataEl Ritual
El lenguaje de los vasos
Cada destilado se sirve en vasos de veladora de cruz, donde cada botella viene codificada por color según su región de origen.
Oaxaca
Guerrero
Edo. de México
Sonora
Abraxas
